martes, 20 de octubre de 2009

Injustamente negativo

Siguiendo con la linea, me mantengo sin encontrar respuesta y tacticas.
Irremediablemente me vi envuelta en la situacion que temia y fue tarde. Sumado a esto, me invade la angustia de haberme anticipado y una vez mas tener razon. Si hay algo que me enerva es tener razon cuando no la quiero tener y viceversa. Supongo que es mi karma. Ahora...que karma de mierda!
No hay peores situaciones que aquellas en las que nos brota un sentimiento de ira dirigida hacia la nada misma. Tenemos un motivo para estar molestos, pero ese motivo no tiene dueño o peor aun, no es digno de merecer nuestra furia. Entonces, ¿a quien insultamos?.
El viento no sopla a nuestro favor, una vez, otra vez...y nos cansamos de correr en contra de la corriente, como si remaramos un gomón en pleno pacifico con cucharita de te. Tenemos que ser comprensivos, las situaciones, a veces, estan fuera de nuestro alcance y nada podemos hacer mas que resignarnos a nuestro destino.
Uno trata de entender y entiende, pero ¿quien lo entiende a uno?; Si al fin y al cabo es uno mismo quien tiene que seguir adelante como si nada hubiera pasado.
Nadie se compadece de nosotros y es asi como esa ira se queda dentro y nos modifica la escencia. Uno se va a haciendo mas intolerante y lo mas probable es que, inconscientemente, hagamos pagar a otro en algun momento por aquellas desdichas que nos ocurren gratuitamente. Una cadena que no tiene fin, pues la injusticias existen injustamente, valga la redundancia y no podemos hacer nada contra eso.
Sin saber si reirme o llorar y tratando de controlar mi antipatia, por no demostrar debilidad ante la envidia hacia aquellas personas que pueden verle el lado positivo hasta a el huracan Katrina, sigo escarbando en busca de algun veredicto, como quien busca un granito de oro en medio del desierto Sahara: sin resultados. ¿Alguna vez tendre suerte o le pido peras al olmo?

jueves, 15 de octubre de 2009

Ante le menor duda..¿consulto a mi medico de cabecera?


No hay peor ciego que el que no quiere ver, frase mas cierta no hay.
Muchas veces no queremos enfrentar la realidad por miedo a las consecuencias; Sabemos que aceptarla es aceptar, también, un cambio en nosotros que no tenemos ganas de realizar y por eso nos mantenemos en el lugar hasta ultimo momento, aun sabiendo lo que eso implica. No priorizarse uno mismo, dejar que aquello nos sobrepase y que todo se extralimite.
Talvez sea masoquismo, talvez falta de valor. Lo cierto es que nos ponemos en el papel de ilusos, cuando en realidad no somos mas que victimas de nuestra propia conciencia. Aquella que nos boicotea constantemente ante el intento de hacer las cosas que nos hacen realmente felices.
Irónicamente tomamos constantemente desiciones incorrectas o talvez correctas que no terminan como planeamos. Cuando creemos que todo va a ir bien, tropezamos una y mil veces con la misma piedra esperando que ella alguna vez se corra; Pero esas cosas no pasan y aun siendo conscientes de eso, volvemos a intentar una y otra vez. Si bien la esperanza nunca se pierde y la única forma de sacarnos la duda es seguir intentando, el cansancio se apodera de nosotros y nos deja a la deriva sin saber que hacer.
Que actitud tomar, planear estrategias, ser como uno es, no ir en contra de los propios principios y pensar en uno mismo sin pecar de egoísta, dudas que solo se resuelven actuando en causa y consecuencia, teniendo en cuenta los resultados.
¿Y si actuamos correctamente y nada sale como esperamos?. No esta todo en nuestras manos, lamentablemente siempre algo nos excede y nos puede dejar parados con las manos vacías.
Al final de cuentas, creo que el secreto esta en no arrepentirse de nada y tomarse los hechos como una forma de enriquecerse y tratar de no comprometerse mas de lo que esta a nuestro alcance. ¿Eso es posible?

miércoles, 14 de octubre de 2009


¿Cómo es posible que una persona quede totalmente expuesta ante situaciones tan simples? Supongo que nunca voy a saberlo. Creo tener una teoría, pero la verdad es tan subjetiva como incierta. ¿Paradójico? Totalmente; La vida en si es una paradoja.
A mi suponer, los hechos cotidianos y mas aun, aquellos que nos ocurren pocas veces y nos marcan para toda nuestra existencia, nos van desgastando. Decimos que estas situaciones nos fortalecen, pero yo creo que por el contrario, nos van consumiendo paulatinamente hasta dejarnos tan frágiles que hasta la mas mínima brisa nos podría hacer caer. Es entonces cuando uno se va armando de capas que lo cubren ante los demás y uno mismo, como si hubiera un mandamiento que afirma que dejar expuesta la vulnerabilidad propia ante los ojos de los otros es un pecado.
No se cual es el motivo, pero eso no hace que sea menos incomodo y doloroso que a uno lo descubran.
Se dice que no hay que temer expresar los sentimientos y dejarse llevar, pero eso seria dejar pasar a un extraño, ajeno al propio ser, a los lugares mas profundos que a veces ni siquiera uno visita.
Hay un momento determinado en que sentimos que es tiempo de mostrarnos tal cual somos, y quedamos desnudos ante los ojos de alguien mas, en evidencia de nuestros lados mas sensibles y eso implica nuestras peores miserias.
¿Como vamos a demostrar debilidad ante el otro? seria aceptar que podemos ser vencidos, derrotados...aceptar que una vez mas vamos a dejarnos "desgastar".
Entonces cual es la receta?, Quien tiene la medida justa?
Somos nosotros mismo quienes exponemos nuestra fragilidad, esperando que venga alguien a armar ese rompecabezas y nos haga mas fuertes como por arte de magia, inconscientes de que el mínimo golpe nos puede dejar hechos pedazos.
Es un riesgo que corremos constantemente y ahí esta la paradoja, sabemos que podemos volver a sufrir y volvemos a entregarnos ante las manos de otro...esperando quien sabe que cosa.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Esa maldita costilla.


Ayer luego de escribir me quede pensando (extrañamente mi cabeza va a una velocidad irreproducible). Que soy "rompe bolas" ya lo sabia, ¿pero como es que me quejo de lleno si no soy incoformista?. Es más, toda la vida me jacte de ser conciente de mis limitaciones, no pedir más de lo que puedo tener y no caracterizarme por buscarle la quinta pata al gallo. Pero por algún motivo me invadió un sentimiento de duda y me percate de ciertas cosas.
Si bien tengo el poder de entregarme completamente ante algo que me hace bien y lo hago sin problema alguno, otra parte de mi es increiblemente negativa y esta ahi latente, esperando que algo malo suceda. Fue entonces que repare en mi escencia femenina.
Las mujeres por alguna razón somos extremadamente dramáticas, el drama es nuestro lema de vida y no podemos vivir sin el.
Somos capaces de hacer una actuación al mejor estilo Hamlet si nuestro pobre hombre mira a otra en nuestras narices o nos decimos entre nosotras con la mejor cara de pobrecita: ¡Ya no me quiere!, buscando complices, cual fundador de alguna asociación busca apoyo en algún programa de tv.
No medimos la gravedad de los asuntos, para nosotras todas las situaciones entran en la misma clarificación que Romeo y Julieta y nos justificamos diciendo que ellos no nos entienden. Seamos sinceras: solo nos entendemos entre nosotras; Y eso es porque somos totalmente conscientes de nuestras actitudes destructivas y autodestructivas.
Nunca nada es suficiente y si lo es no somos los suficientemente buenas para merecerlo. Si no nos da bola queremos que se percate de nuestra existencia. Una vez que lo hizo perdemos total interés salvo que tenga mucho orgullo y lo demuestre o no le interesemos tanto como deseamos. Entonces es motivación de sobra para arrancar la carrera a que muera por nosotras. Si nos dice "te quiero" nos asustamos y automaticamente se transforma en un pesado que se quiere casar y "una quiere estar sola", ¡pero claro!, ¡si somos mujeres independientes y no los necesitamos!.
En el caso de que nos haya fascinado lo que nos dijo, todo estara medianamente aceptable por un tiempo, pero luego querremos que diga las palabras mágicas (y no me refiero a "Abrete sésamo"). Si para este punto no se canso de nuestro inconformismo nato y llegara a amarnos, nuevamente desearemos estar solas o lo amaremos pero siempre vamos a querer que nos ame aún más. ES ASÍ SEÑORES, son las reglas del juego y tienen que aceptarlas,o resignarse a encarar una lucha eterna con el género femenino, tomar los hábitos o hacerse gays (dicho sea de paso, ahora entiendo porque cada vez son más).
Si bien somos tan sensibles como para desatar una tormenta por un simple granito, (sobretodo si estamos en esa etapa del mes en que todo es motivo de llanto) nos ponemos duras y nada nos conmueve ante una perra que nos quiere sacar el lugar. Formamos un ejercito con nuestras compinches capaz de arremeter contra Irak, pero nos solidarizamos cuando el la deja por otra peor y esa antigua perra pasa a formar parte de dicho ejercito, que ahora tiene otro objetivo. Ni hablar de que eso nos sirve de estrategia para que el hombre en cuestión nos vea bailar juntas como si fuéramos hermanas de toda la vida y se haga una pelicula xxx, (al menos eso es lo que nosotras pensamos, pero una parte de mi que aun conserva un poco de juicio, me dice que ante este tipo se situaciones prefieren huir despavoridos porque ya no es solo una mujer despechada, si no dos...y en conspiracion!) Mierda, tendría que haber nacido hombre!
Los agobiamos con nuestros planteos carentes de sentido común; Cuando llega dicho momento, pretendemos hacerles entrar en razón y fundamentamos de todas las maneras habidas y por haber, (a modo alumno explicando una tesis) que lo ÚNICO que queremos, es que capten por cuenta propia el SIMPLE HECHO de que, si hace tres días que no nos vemos (sms, msn, largas charlas por telefono no cuentan) al cuarto deberían preferir pasarlo con nosotras y no ir a ver un partido de fútbol con amigos, picada y cerveza de por medio. ¿Falta de sensatez?, ¡¿Acaso me estas diciendo inmadura?!.
Si ante este tipo de situaciones el señor en cuestión se aleja, comenzamos a realizar todo tipo de suposiciones (siempre teniendo en cuenta el dramatismo y la autodestrucción).
Ya no nos quiere: ¿cómo no nos va a querer?, ¡si somos unas santas, nunca le decimos nada!
Tiene otra: Es porque estoy gorda, ¿no?, ¿No le gusto mi nuevo corte de pelo?, se saco las ganas ¡Me quería solo para el sexo! (complicado cuando no llegamos ni a eso).
¿Qué pasa cuando se lo decimos? Esperamos la comprensión de la Madre Teresa de Calcuta, ¡no señor!, ¡por algo ella también era mujer!. Nuestra desilusión llega a su punto culmine cuando insinúan que: "somos noveleras", "la hacemos larga", "flasheamos cualquiera" y un diccionario de sinónimos referidos a nuestra suceptibilidad. ¿Cómo no vamos a ser de esa forma si no hieren con ese tipo de comentarios indiferentes?
Comencé a escribir con la intención de exponer mi defensa y compasión hacia la tolerancia de estos individuos, pero una vez mas, la narración dio un giro inesperado y no pienso hacer cargo a mi género de estas cuestiones, adjudicandoles la condición de ser dramaticas, porque comprendi que: OH! DIOS MIO! malditos hombres que han de herir vuestros débiles corazones en mas de una ocasión! Al fin y al cabo no hay vuelta que darle: la tierra es redonda y a América la descubrio Colón.

martes, 6 de octubre de 2009

UNDERPRESSURE










Cuando era chica mis preocupaciones oscilaban entre convencer a mis viejos de que me compren la muñeca que le crecía el pelo o la bendita maquina para hacer torzadas en el pelo, hasta si me iban a llevar a ver "Reina en colores" o peor aún que iba a pasar con Mosca y Delfi de Chiquititas..¡¿cuando se iban a poner de novios?! y si el chico que me gustaba habría recibido la cartita y que marcaría en la opción "si o no", justo debajo de la pregunta "¿queres ser mi novio?".
Uno a esa edad no entiende porque los grandes viven con esa cara de estar chupando limón las 24 hs. del día y se pregunta como es que no les gusten las cosquillas, ¡si son lo mas divertido del mundo! o, ¿Porque no se compran algodón de azúcar todos los días si tienen mucha plata?.
Parece que la amargura es una cualidad propia de los papás y que uno nunca va a crecer o si lo hace, esas cualidades no las va a heredar..como si fuera una elección y se pudiera seleccionar a modo "opciones" de algún programa que características desearía uno llevarse de la enseñanza que le dan; lo cierto es que, lamentablemente, quienes estudian genética se limitaron a estudios e invenciones para poder transferir de padre a hijo solo cualidades físicas...DESGRACIADOS! como si a uno lo hiciera más feliz en la vida sacar los ojos claros de papá o el pelo rubio de mamá! (si bien hay gente tan agraciada físicamente que se podría decir que serian capaz de hacer que Cristina Kirchner no tomara medidas como el impuestazo, pero el odio a esa gente no lo voy a mencionar en esta ocasión).
Irremediablemente uno siempre saca lo peor de la personalidad de sus progenitores. Más de una vez nos machacaron la cabeza diciendo: sos terca igual que tu padre! o siempre quejandote como tu madre! Como si no fuera para uno suficiente castigo saber que tiene defectos incorregibles y peor castigo aún, saber que heredo los defectos propios de sus viejos que más le molestan de ellos, eso que más empeño pones en no copiar y decís: "yo cuando tenga hijos los voy a dejar hacer lo que quieran" (típico pensamiento de adolescente rebelde que no lo dejan ir a matinee) y..MINGA! después tenes hijos y sos la madre más dictadora que puede existir. No tengo hijos, pero aunque ahora diga que cuando los tenga no voy a ser exigente con ellos como lo fueron, son y van a ser hasta el día en que me muera conmigo y voy a ser la madre más comprensiva, una parte de mi es conciente de que pobres chicos van a tener que ser Einstein y Sábato para conformarme.
Como si fuera poco, a la presión de tener que ser lo suficientemente lindo y bueno como lo criaron, cumplir con ciertos mandatos familiares ( ha no ser que seas el típico hijo de una familia de tres generaciones de abogados, que tiro la chancleta y se mando a estudiar una licenciatura en musicoterapia), además de todo ese tipo de presiones uno tiene que lidiar con las presiones de la sociedad. No solo tenemos que estudiar una carrera que nos permita en un futuro poder algún día minimamente alquilarnos algo para una futura familia que vamos a construir o en el mejor de los caso, comprarnos algo pagando un crédito hipotecario de 45 años (que tampoco te podes morir tranquilo por que no vas a hacer tiempo a pagarlo) o con la ayuda de toda la familia, no solo tuya si no también de tu pareja. Además tenemos que trabajar para poder sustentar esa carrera y para esto debemos ser jóvenes (mayores de edad pero no mas de 22 años), tener experiencia en el puesto como si hubiesemos empezado a trabajar en tercer grado, trabajar 25 hs. al día y no decir "ni mu" cuando el sueldo no te alcanza ni para el viático; estas son cosas comunes que pasan al 80% de los jóvenes argentinos que no tienen la suerte de tener algún conocido que los haga entrar en alguna empresa, heredar algún negocio familiar o que, como es mi caso, le paguen la facultad, los puchos, las salidas. Pero entonces de que carajo me vivo quejando? Y es así cuando uno se da cuenta de que así sea la persona más agraciada del universo, nunca es suficiente ni para la sociedad ni para uno mismo, porque la naturaleza del ser humano y el defecto que todos heredamos es la de ser unos perfectos "rompe bolas".